¿SER DOCENTE ES SER POBRE?. PALABRAS DE UN DOCENTE

Por Carolina Mendoza
Pago de profesores
¿SER DOCENTE ES SER POBRE?
Jamás podré olvidar cuando en una tarde de un martes de 1993, el Profesor Heraclio Zaraza, docente de Cs Sociales en el pedagógico de Barquisimeto, reflexionaba sobre la profesión docente y nos decía: " Nadie piense que siendo maestro o profesor se va hacer rico".
Esa frase me impactó, me hizo sentir un poco mal pero la emoción de los estudios universitarios eran más grandes que cualquier palabra negativa que podía recibir. Total el profesor Zaraza tenía su camioneta, nos decía que tenía una finquita y eso, era para mí un entendido de que la cosa no era tan mala.
Pasando los años, en 1995 otro profesor: Reinaldo Rojas, nos demostraba como la relación bolívar - dólar era cada día más lejana y nos explicaba como el sueldo de un docente, para aquel año, era notablemente inferior a 5 años atrás. En ese momento yo no entendía la repercusión que iba a tener esa frase y esa demostración matemática simple.
Pero ¿por qué digo todo esto? Recientemente un colega me preguntaba que en cuánto creía yo que iba a ser el aumento por discusión del contrato colectivo; yo le dije que posiblemente sea un 70% integral, o sea uniendo todos los beneficios, pero que al igual que en el otro contrato, el pago del aumento sería en 1 año y medio (30 %, 15% y 15% ). En ese momento se quedó callado un instante, sus ojos apuntaron como al final de un túnel y tocándose la barbilla exhaló y me dijo que tenías gana de irse a la fábrica de la Procter and Gamble, porque sentía que el dinero no le alcanzaba para sus gastos y que si la cosa seguía así, se iba a descapitalizar, allá o en la Nestlé, un obrero gana al menos 9 mil mensual, tienen seguro, médicos, le pagan su buena plata cada año.

Yo le dije: “¿Sabías que el que estudia docencia no puede pensar en que se va a volver rico?”, el me dijo: “Es verdad, solo pido vivir sin necesidades y tranquilo, sin tener que estar endeudándome, tener un carrito, una casa, plata para mantener a mis 2 hijos y ya, ¿eso es ser rico?”
Y he aquí el detalle, a los docentes se nos hace ver que tener una casa propia, un auto, dinero para los gastos básicos, entre otros, es malo, y nada más alejado de la realidad. La docencia no puede ser la cenicienta de las profesiones, tampoco puede ser el dolor de cabeza del gobierno para ajustar las cuentas. Cada vez que el presidente Chávez hablaba de este tema, yo recuerdo que alababa la profesión docente, hacía referencia a sus padres por ser maestros, pero a la hora de los aumentos sentía que casi el gobierno iba a la quiebra por aumentarnos un 30%, y su actitud era la típica conducta del macho latinoamericano con 8 hijos que en diciembre tenía que darle el aguinaldo a sus hijos, casi llorando.
En este sentido los docentes en vez de tener una sola voz en torno a este tema, lo que hacemos es pelearnos entre nosotros y sin tomar en cuenta que con eso solo se logra la balcanización de la lucha docente, caemos en la estéril reyerta política como si de nosotros dependiera el futuro de la familia de políticos que hoy están haciendo negocios, mientras nosotros, divididos, con pañuelos en los ojos, peleando contra lo invisible.
Hoy podemos decir que lo justo no es malo, que tener un buen sueldo no es malo, que no es pecado desear una casa propia, que no soy oligarca por querer un auto nuevo, que necesito dinero para vestir a mi familia, para darle de comer bien a mis hijos, que me gustaría ir una vacaciones a Margarita sin hipotecar mis quincenas, que estoy harto de que nos chantajeen por los descuentos, que no estoy errando por querer un buen seguro, que no me siento culpable por decir que el IPASME no sirve, que es un sepulcro blanqueado, que estamos hartos de tanto jalabolismo de parte de docentes que están comiendo cable. En fin quiero vivir como cualquier profesional graduado, sin más ni menos que los demás .
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